No son unos bancos cualquiera, son faros de bondad y de cuidado del medio ambiente. Conocidos cariñosamente como “bancos de amigos” o “bancos de la amistad”, son una vibrante invitación a la conexión en los patios de recreo de las escuelas y ofrecen un refugio seguro para cualquier niño que se sienta aislado o necesite compañía.
Gracias al generoso apoyo de Rotary Lane Cove, estos bancos representan nuestro compromiso de fomentar el bienestar de los estudiantes y, al mismo tiempo, defender la causa de la sostenibilidad. Cada banco no es simplemente un lugar para sentarse, sino una declaración, un testimonio tangible de la dedicación de la comunidad a:
- Fomentar la amistad y la inclusión
- Combatir la soledad y promover el bienestar mental
- Abogando por el reciclaje de plástico y la reducción del impacto en los vertederos
- Cultivar una cultura de responsabilidad ambiental.

Los bancos Beachcomber Buddy, fabricados por REPLAS, el principal fabricante de plástico reciclado mixto de Australia, están diseñados para durar, ya que están hechos de materiales reciclados que alguna vez contribuyeron a la contaminación. Ahora, ofrecen un legado de cambio positivo: su presencia en los patios de las escuelas brinda un espacio acogedor donde los niños pueden reunirse, forjar nuevas amistades y encontrar consuelo y apoyo.
Nos inspira el potencial de estos bancos para transformar los patios de recreo de las escuelas en espacios de empatía y conciencia ecológica. Cuando los estudiantes se reúnen en estos bancos, no solo forjan amistades, sino que también aprenden lecciones valiosas sobre cómo cuidar nuestro planeta.
Animamos a otras escuelas y comunidades a que adopten esta iniciativa. Considere la posibilidad de solicitar una subvención distrital, como lo hizo este club rotario, para llevar un banco Buddy a su escuela local y sembrar las semillas de la comunidad, el cuidado y la conservación.
Creemos más espacios donde los niños puedan decir “Nos vemos en Buddy Bench” y, al hacerlo, construyamos un futuro que sea tan compasivo como sostenible.
Esta historia está escrita por Melanie Lewis e inspirada en las palabras de Jenny May, Rotary Club de Lane Cove (D9685, Australia).

